dimarts, de novembre 28, 2006

Biel

Te echo de menos.

Tengo ganas de volver a olerte, ese olor tan especial que solo tú tienes. A veces, en esta triste ciudad se pasean aromas parecidos y yo tan ilusa de mí, cierro los ojos y te imagino.
Porque solo tú puedes ponerme los pelos de punta con este olor, porque eres único.

Eres una teràpia de desintoxicación de todos los malos vicios que tengo. ( y no, no los que ella se piensa). Haces que me olvide de los problemas, de la multitud de gente, de la televisión, del móbil..
Solo tú sabes regalarme esas noches tan puras, transaprentes y preciosas. Recoges todas las estrellas que puedes y las pones al alcance de mi vista y yo, abriendo los ojos al máximo, intento verlas todas. Hasta a veces( sin tener en cuenta mis lentos reflejos) me permites ver alguna estrella fugaz.

Ahora no te conocen muchos, poca gente sabe de tus encantos, de tus paraisos. Ahora eres inocente, un diamante en bruto. No tienes nada que envidiarle al Caribe, ni a la isla de Hawai.
Pero me da miedo que empiecen a conocerte y a explotarte. A que te llenen de chalets, de coches, de gente, de comercios y que nunca más te vuelva a ver como ahora.

Es inútil intentar describirte e intentar explicar que es lo que siento por tí. Solo yo lo sé y creo que pocos me pueden entender. Es algo mágico. Algo que me siento muy afortunada de sentir.

Quiero que sigas así para siempre. Así de bonito y así de natural.
Quiero seguir oyendo tus campanas, y los susurros del viento en tus frías noches de verano.
Quiero que tengas siempre la misma gente.
Y tan solo pido... volver a verte pronto.

Te quiero Biel.