dissabte, d’octubre 07, 2006

Que rojo es todo y que bién se está aquí.
Oigo voces, pequeñas voces que dicen cosas extrañas, hasta un poco cursi; "¿donde está mi bebe??""Hay que gordita estas" y cosas por el estilo.
Aquí no tengo que buscarme la comida ni la tengo que pedir, todo me viene redondo.
Me paso el dia durmiendo, calentito pero el nombre que me han puesto no me gusta nada.. Feto.
A veces siento una cosa que me hace moverme mucho e inclinarme hacia un conducto muy extraño pero luego pienso que unos días más.
Cuando mejor se está es cuando sientes una leve caricia de unas manos que siempre están ahí, como enganchadas a mí.
Si pudiera me quedaría así para toda la vida pero me da la sensación que esto ya se acaba, que algo me va a pasar.
Y de repente un día sentí que ya no aguantava más en aquel sitio. Empecé a presionar y de repente todo canvio.
Ahora veía cosas muy muy extrañas. Unos bichos que me cogieron y a una mujer sudando como una cerda. Me dieron un golpe los muy hijos de puta y parece que ese tortazo marcó sentencia en mi vida.
Ahora voy a base de golpes, sí lo reconozco hay más colores e incluso a veces me gusta tener que ir a buscar mi comida pero.... y la mano de mi madre? y todas esas palabras bonitas que escuchaba donde estan?

1 comentari:

Anònim ha dit...

Bueno, son dos formas de ver el mundo, alejada de problemas o afrontandote a ellos...