divendres, de juny 23, 2006

Y es que al final va a resultar que sí, que soy una irresponsable.
Despues de haberme pasado la noche en vela mirando por TODOS y repito, TODOS los rincones de la casa, mi querida la guannaagresiva no aparece.

Me he preguntado como 500.000 veces donde coño estará. Puede que se haya suicidado por el balcón, o que este dentro la lavadora. Aunque no sería de extranyar que estubiera por detrás de esos muebles IMMOBIBLES donde se encuentra un desierto de mierda, polvo y demás porquería.
Si es así, da igual si aún está en casa porque se morirá de hambre o de sed, o de asco esperando a que su ama la encuentre.

Otra posibilidad es que se haya subido por las rejillas de la ventilación y se haya colado en casa de la vecina. Sí esa que es de la yet, que tiene picina en el ático y tiene en proyecto hacerse un gimnasio.Menudo susto no? jojojo

A sí que bueno, esta es la historia de mi puede que todavía guanna y la mía. En general, nos podeis definir como animales verdosos. Tendencia a lugares donde predomina la oscuridad y con la contínua costumbre de hacer una muda de piel cuando nos sentimos sucias.
Sí...sucias de andar por encima de tanta mierda.


Porque despues de la muerte de Pio ahogado en un baso de agua, la de mi conejo Bunny por sobredosis de neutrones y la de quizás mi iguana por homicidio he llegado a la conclusión de que solo salen vivos aquellos animalitos que tienen la suficiente capacidad para olvidarme. Los demás moriran en el intento.

2 comentaris:

rebeldesincausa ha dit...

Guana sigue vive, sana y salva en su terrario. No fue culpa tuya que se escapara, pero lo más importante es que ha vuelto. Al final no intentó volar y se quedó esperando su rescate en esa pequeña jungla que tienes en el balcón.
Aunque sea aricsa, yo creo que esa iguana te quiere, y como todo animal viviente sobre esta tierra que te quiera, no te abandonará. Piensa bien esto, los que te quieren, no te abandonarán....ni aunque se marchen un mes.

T'estimu nineta

Anònim ha dit...

no hace falta preocuparse tanto por la vida, al fin i al cabo, nadie sale vivo de ella